
No hay mujeres feas, sino mujeres que descuidan su belleza. Esta frase la pronunció Florence Nightingale Graham, un nombre que tal vez no le suene, pero seguro que sí aquél con el que pasó a la historia de la cosmética: Elizabeth Arden.
La verdadera historia de la Duquesa de Alba y Alfonso Díez: las imágenes exclusivas del protagonista de la noticia Ver edición digital de ¡HOLA!