
No hay mujeres feas, sino mujeres que descuidan su belleza. Esta frase la pronunció Florence Nightingale Graham, un nombre que tal vez no le suene, pero seguro que sí aquél con el que pasó a la historia de la cosmética: Elizabeth Arden.
Excepcional reportaje en los espectaculares paisajes de Tailandia: Genoveva Casanova, rumbo al futuro Ver edición digital de ¡HOLA!