Nuria Roca nunca había pensado que la televisión pudiera formar parte de su futuro. Ella se había decantado por la mesa de dibujo y los planos. Esta valenciana, arquitecta técnica y elegante por la naturaleza, se adentra en la industria del entretenimiento casi por azar.
Sus coqueteos con la cámara comenzaron asistiendo a un programa de Canal 9, La sort de cara. Iba acompañado por sus compañeros de la Politécnica de Valencia y su objetivo era muy claro: recaudar fondos para un viaje de fin de curso. Corría el año 1993 y muchos se fijaron en cómo quería el objetivo a esta guapa valenciana. La animaron y se presentaron a un casting. Lo pasó sobradamente. Desde aquel momento se inició en un viaje hacia la fama que ella siempre ha afrontado con serenidad.
En Canal 9, su primera casa en el mundo del espectáculo, hizo casi de todo. Presentó galas e informativos. Su rostro se hizo tan popular en su Comunidad que no pasó desapercibido su nombre para un gran cazatalentos: Chicho Ibáñez Serrador. Él propuso a Nuria presentar un nuevo concurso apto para todos los públicos: Waku waku.
Y ella dijo sí sin apenas dudarlo. Logró que un programa familiar alcancese una audiencia más que respetable (una media de dos millones y medio de televidentes). Su naturalidad ante la cámara fue reconocida por todos. Pero ella, a pesar de que las ofertas no le faltaron, siguió siendo fiel a su casa-madre: Canal 9.
Si su vida profesional iba viento en popa, otro tanto ocurriría con la vida personal. Se casó con el periodista y escritor Juan del Val el 9 de octubre de 2000. Como declaró en una extensa entrevista a la revista ¡HOLA! en noviembre de 2001: "Mi marido y yo nos entendemos de maravilla. Él me aporta todo: buenos momentos, cariño, risas...".
Y aunque en ese momento la presentadora aseguraba que deseaban tener hijos pero que aún no habían puesto la fecha, a mediados de enero, cuando Nuria andaba en un interesante proyecto para televisión de la mano de Emilio Aragón, la serie Javier ya no vive solo, se informó sobre la felicidad de la pareja al anunciar que esperaba su primer hijo.
Tras el nacimiento de su primogénito en 2002, al que llamaron Juan, llegarían Pau (2006) y Olivia (2010). Una buena estrella ilumina a Nuria. Tal vez, porque ella hace del optimismo y la sonrisa una filosofía de vida que... funciona









