Ansgar, conocido como el Apóstol del Norte, llegó a Suecia en el año 829 y fue el primer misionero de la cristiandad y el primero en construir una iglesia cristiana En el año 831 le nombraron arzobispo
En el siglo IV, la étnia Svear, en el valle del lago Maralen, funda el Reino de Suecia. Una tierra fértil y poblada de bosques que, a lo largo de miles de años, había estado completamente cubierta por el hielo...
En año 830, la población eminentemente agrícola y sedentaria, acepta la llegada del cristianismo de la mano de Ancario. Entre los siglos IX y XI, los vikingos llegan hasta los mares Negro y Caspio -a base de incursiones piratas y expediciones comerciales- y establecen relaciones con Bizancio y los imperios árabes. Y, en el siglo XI, las misiones cristianas de Ansgar -en su leyenda se describen los viajes de este misionero- catequizan la mayor parte de Suecia, aunque, los dioses de la mitología local, subsistieron hasta el siglo XII.