La Princesa, inmensamente feliz al comunicar su futuro enlace con el escritor noruego, no pudo evitar que lágrimas de felicidad se asomaran a sus ojos
Ari Behn observa a su prometida mientras ella intenta controlar las lágrimas de emoción que se le asomaron al anunciar su próximo compromiso matrimonial
La Princesa y Ari Behn contraerán matrimonio el 24 de mayo en la iglesia Nidarosdomen de Trondheim, localidad que se encuentra en el centro de Noruega
13 DICIEMBRE 2001
“Aquí está el hombre que me hace estar radiante de felicidad. Aquí está el hombre con el que quiero compartir el resto de mi vida”, con estas palabras, y lágrimas de alegría en sus ojos, la princesa Marta Luisa anunciaba su compromiso matrimonial con el escritor Ari Behn.
La hija mayor del rey Harald y la reina Sonia no pudo contener la profunda emoción que sentía al comunicar su próximo enlace con el afamado, y también controvertido, literato noruego. Después de meses de relación , que en un principio no fue bien acogida por ciertos sectores de la sociedad de su país, el amor entre ellos ha superado los obstáculos iniciales y ahora la Princesa comenta feliz: “La vida con Ari es muy buena, pero a veces un poco difícil , especialmente a causa de los muchos rumores que han salido”.
Ari, sentado junto a ella en el salón del palacio real de Oslo, acariciaba su mano intentando calmar las lágrimas con las que se inició la rueda de prensa en la que dieron a conocer la fecha de su boda, el día 24 de mayo en la iglesia Nidarosdomen de Trondheim. El escritor, autor del best-seller noruego Aburrimiento total’, elogió a su futura esposa con sus cariñosos gestos y sus afectuosas palabras: “Es una belleza con un gran corazón. Ella le da amor al mundo. Me da fuerza y energía estar junto a Marta”.
Ari Behn, escritor rebelde y polémico, se declaró a la Princesa como en las historias más románticas, arrodillado sobre un lecho de flores. “Estaba muy nervioso – recuerda- cuando me declaré. Uno nunca sabe...Además, se tomó un minuto antes de responderme y fue el minuto más largo de mi vida”. Y la Princesa le respondió con un simple y rotundo: “¡Con mucho gusto!”