Marta Luisa de Noruega decidió por propia iniciativa, probar una nueva profesión: la de presentadora de programas infantiles en televisión
La primogénita de los Reyes de Noruega, seleccionó un total de diez cuentos tradicionales infantiles -El Oso blanco del Rey Valmon, El pájaro de oro y Los siete sentimientos- y, rodeada de niños, los recitó como lo hacían las familias noruegas antes de la aparición de los medios de comunicación audiovisuales
Marta Luisa de Noruega declaró públicamente: "Antes de ser consciente de que en realidad era una princesa, soñé con serlo, como todas las niñas de mi edad, aunque también entendí muy temprano que los cuentos se referían a otro mundo, nuestro mundo interior"
13 DICIEMBRE 2001
Hace dos años, por estas mismas fechas, la princesa Marta Luisa de Noruega decidió por propia iniciativa, probar una nueva profesión: la de presentadora de
programas infantiles en televisión.
Con el objetivo de preservar una de las herencias culturales noruegas, la primogénita de los Reyes de Noruega, seleccionó un total de diez cuentos tradicionales infantiles -El Oso blanco del Rey Valmon, El pájaro de oro y Los siete sentimientos- e ideó un espacio dónde poder contarlos: una cabaña con chimenea ante la que ella, rodeada de niños, recitaría los cuentos, de la misma
manera en la que lo hacían las familias noruegas antes
de la aparición de los medios de comunicación audiovisuales.
"Los cuentos nos acompañan para siempre"
..."No me considero una presentadora, sino más bien una lectora. Es algo diferente y causa un poquito de temor", dijo, entonces, la princesa en rueda de prensa... “Pero, los cuentos –añadió- nos ayudan a recordar nuestras raíces y herencia cultural, pertenecen a un mundo de fantasía que nos dice algo sobre nuestro
mundo interior. No solamente se dirigen a los niños, sino que nos
acompañan el resto de nuestra vida y aún en los momentos difíciles. Hoy día es más fácil para los padres sentar a sus niños delante de un televisor en lugar de leerles una historia. Los cuentos contribuyen a desarrollar la fantasía de los niños y a crear sus propios mundos interiores".
“Antes de saber que era princesa soñé con serlo”
Marta Luisa recordó, también, que sus propios padres, los Reyes, le leían algunos cuentos en
en la cama cuando era pequeña, y que, sabiendo el bien que esa práctica hace a los niños, tenía la intención de aprovecharse de su título para empujar a los padres noruegos a la recuperación de una tradición histórica en proceso de extinción.
La primogénita de los reyes de Noruega señaló públicamente también que, "antes de ser consciente de que en realidad era una princesa, soñé con serlo, como todas las niñas de mi edad, aunque también entendí muy temprano
que los cuentos se referían a otro mundo, nuestro mundo interior"
Un libro, un disco y un vídeo
Fue tal el éxito de audiencia de su programa de televisión que, a los relatos de Navidad, se unieron los de Pascua... y a los de Pascua, un libro y un disco compacto con las narraciones editados por Cappelen y la discográfica Universal Music. Dos empresas que se han lanzado ya a la producción de un vídeo en formato DVD para sacarlo al mercado el próximo mes de enero.
Renuncia al dinero del Estado
A la noticia de su éxito como presentadora y escritora de relatos -desde hace tres años escribe historias infantiles-, y a la de su compromiso oficial con el novelista Ari Benh, tenemos que añadir que, Marta Luisa, a lo mejor por simple casualidad, ha decidio reclamar oficialmente su independencia económica. Queriendo esto decir, que la Princesa renuncia a recibir dinero del Estado –sólo una pequeña asignación de su padre para los gastos que pueda tener en el cumplimiento de sus obligaciones reales- y que tiene intención de pagar impuestos como todos los ciudadanos noruegos... Aunque todavía tiene que decir cómo, porque, hasta el momento, está previsto que todos los beneficios que se han obtenido y se vayan a obtener con la venta de estos productos se destinarán al Fondo Princesa Marta Luisa, creado en 1972 para ayudar a organizaciones
que trabajan con niños discapacitados.