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Penélope Cruz y Tom Cruise se han convertido en una de las parejas del momento. Unidos gracias a la película Vanilla Sky, en cuyo rodaje se conocieron, la pareja vive con intensidad una relación que, cada día, está más consolidada. El filme, una nueva versión de Abre los ojos de Alejandro Amenábar, lleva a la pantalla una historia provocativa y romántica, con escenas llenas de besos; con la actriz Cameron Díaz son besos de película, pero con Penélope se intuye que los besos son de verdad. La primera vez que se vieron –Tom Cruise viajó junto al director Cameron Crowe a Grecia, donde ella rodaba La mandolina del capitán Corelli, la protagonista de Jamón jamón, se sintió muy confortable: “Me hizo sentir muy a gusto, todo parece marchar bien con él. Tom también es el productor y me pareció muy generoso y amable”, afirmaba hace algún tiempo.
Ha pasado un año desde entonces y ambos siguen juntos, cada vez más unidos. Ella ya había confirmado su amor por el actor y él lo ha hecho recientemente en una publicación estadounidense: “Penélope es increíblemente romántica y, sin embargo, real. Tiene clase sin necesidad de esforzarse. Es como si vieras a Audrey Hepburn, tiene ese tipo de elegancia y, sin embargo es accesible...”. Hace algunos días tuvo lugar el preestreno de Vanilla Sky. La pareja, sonriente y feliz, dejó constancia de su amor en público. Ella con un vestido de inspiración española que dejaba un hombro al aire y él, mucho más informal, con chaqueta, camisa blanca y pantalones vaqueros.
La revista ¡HOLA! publica esta semana toda la información sobre la pareja del momento, sus declaraciones y las mejore imágenes de la película que les unió, las fotografías del estreno de Vanilla Sky en Los Ángeles, así como las espontáneas fotos que demuestran que su romance es firme. Dichas instantáneas muestran al protagonista de Misión Imposible y a su novia vestidos de modo informal, paseando por la zona de West Hollywood, no lejos de su casa, cogidos por la cintura, en unos momentos, y de la mano, en otros. En otro instante, y ajenos a la presencia de los fotógrafos, ambos se funden en un romántico beso.
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